Japón, Alemania y Países Bajos dicen adiós al Mundial 2026 en una jornada llena de sorpresas
La jornada de dieciseisavos del Mundial 2026 dejó tres eliminaciones de mucho impacto: Japón cayó con la cabeza alta ante Brasil, Alemania sufrió un golpe durísimo frente a Paraguay y Países Bajos volvió a despedirse desde el punto de penalti ante una Marruecos que sigue soñando en grande.
El Mundial 2026 vivió ayer una de esas jornadas que justifican por sí solas la grandeza de las eliminatorias. Tres selecciones con peso, historia o muy buenas sensaciones en el torneo quedaron fuera en apenas unas horas. Japón, Alemania y Países Bajos se despidieron de la competición en los dieciseisavos de final, dejando paso a Brasil, Paraguay y Marruecos.
La nueva ronda de dieciseisavos no ha tardado en dejar claro que no hay margen para el error. Un mal tramo, una tanda de penaltis o un gol en el descuento pueden tirar por tierra semanas de trabajo. Y eso fue exactamente lo que ocurrió en una jornada que mezcló drama, épica y varias lecturas importantes de cara a lo que queda de campeonato.
Japón roza la sorpresa, pero Brasil sobrevive en el descuento
Japón estuvo muy cerca de firmar una de las grandes campanadas del Mundial. El combinado asiático compitió con personalidad ante Brasil, se adelantó en el marcador y durante muchos minutos hizo creer que podía tumbar a una de las favoritas. El gol japonés castigó una pérdida brasileña y puso el partido en un escenario incómodo para la Canarinha.
Brasil reaccionó en la segunda mitad, con más empuje que brillo, y encontró el empate por medio de Casemiro. Cuando el encuentro parecía encaminado a la prórroga, apareció Gabriel Martinelli en el tiempo añadido para marcar el 2-1 definitivo y evitar una eliminación que habría sido histórica.
Japón se marcha del Mundial con la sensación amarga de haber estado muy cerca, pero también con la confirmación de que ya compite de tú a tú contra cualquiera. Le faltó cerrar el partido, gestionar mejor los últimos minutos y aguantar el arreón final de una Brasil que, sin jugar su mejor fútbol, volvió a demostrar que en los cruces también cuenta la jerarquía.
Alemania toca fondo ante una Paraguay heroica
La eliminación de Alemania es, probablemente, el golpe más fuerte de la jornada. La selección germana cayó ante Paraguay en la tanda de penaltis después de empatar 1-1 durante el tiempo reglamentario y la prórroga. Un resultado que deja muy tocado al proyecto alemán y que vuelve a abrir el debate sobre el momento real de una de las grandes potencias del fútbol mundial.
Paraguay planteó un partido muy serio, intenso y competitivo. Se adelantó con un gol de Julio Enciso y obligó a Alemania a remar contracorriente. Kai Havertz firmó el empate, pero el dominio alemán no se tradujo en una superioridad clara en el marcador. La Albirroja resistió, llevó el partido al límite y encontró en los penaltis el premio a su fe.
La tanda fue un ejercicio de tensión máxima. Paraguay se impuso 4-3 y dejó fuera a Alemania en una de las grandes sorpresas del torneo. Para los sudamericanos, el triunfo supone una noche histórica. Para Alemania, en cambio, la eliminación alimenta una crisis de identidad que ya viene de lejos y que este Mundial no ha conseguido borrar.
Países Bajos vuelve a sufrir desde los once metros
El último golpe de la jornada llegó con la eliminación de Países Bajos ante Marruecos. La Oranje se adelantó con un gol de Cody Gakpo y tuvo el pase bastante cerca, pero Marruecos volvió a demostrar que es una selección hecha para competir en escenarios límite.
Issa Diop empató en el descuento y mandó el partido a la prórroga. El tanto fue un mazazo para Países Bajos, que no supo rematar la eliminatoria cuando la tenía de cara. Marruecos, empujada por su energía, su carácter y una afición entregada, creció con el paso de los minutos hasta llevar el duelo a los penaltis.
Desde los once metros, la historia volvió a torcerse para los neerlandeses. Marruecos se impuso 3-2 en la tanda, con Bono apareciendo en el momento decisivo y Saibari firmando el lanzamiento que metió a los africanos en octavos. Países Bajos se marcha invicta en el tiempo de juego, pero eliminada en el escenario que tantas veces le ha castigado en los Mundiales.
Marruecos y Paraguay se ganan el foco
Más allá de las eliminaciones, la jornada también deja dos nombres propios colectivos: Paraguay y Marruecos. Ambas selecciones demostraron que el Mundial no entiende solo de favoritismos, nombres o rankings. En los cruces pesa la convicción, la resistencia emocional y la capacidad para sobrevivir cuando el rival aprieta.
Paraguay se carga a Alemania y se mete de lleno entre las grandes historias del campeonato. Marruecos, semifinalista en Catar 2022, confirma que aquello no fue casualidad y que sigue siendo una selección muy incómoda para cualquier rival. Brasil, por su parte, avanza con sufrimiento, pero avanza, que en un Mundial muchas veces es lo único que importa.
El Mundial pierde nombres importantes, pero gana emoción
La eliminación de Japón, Alemania y Países Bajos cambia el relato del torneo. Japón se va con orgullo, Alemania con muchas dudas y Países Bajos con otra herida desde el punto de penalti. Tres despedidas muy distintas, pero todas con un mismo mensaje: en este Mundial 2026 nadie está a salvo.
Los dieciseisavos han empezado con fuerza y el cuadro queda mucho más abierto de lo esperado. Brasil sigue viva, Paraguay se convierte en amenaza y Marruecos vuelve a levantar la mano como una selección capaz de competir contra cualquiera. El Mundial entra en su fase decisiva y lo hace con una advertencia clara para los favoritos: cualquier despiste se paga con la maleta de vuelta a casa.
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